Ya hace tiempo que pido prácticamente cualquier cosa, pero en estos últimos días he mejorado las pronunciaciones y los conceptos.
Por ejemplo, cuando voy al quiosko, pido distintas cosas (o no) según quién me lleve. Si voy con Mamá no suelo pedir nada (aunque las figuritas de Los Simpsons me pueden a veces). Si voy con algún otro, deambulo frente a los estantes mirándolo para ver si está la posibilidad de que me ‘regale’ algo. Si voy co

Entrar