Es el principio de un puente maravilloso. Con un tiempo estupendo. Con ganas de vivir estos días de ocio. ¿Qué se puede hacer? Irse de puente. O no irse y disfrutar el puente.
Para lo primero ya saben, prepárense a tener paciencia, a que el exceso de tráfico les acoja en su seno. A combatir alergias que en la primavera la cosa se pone chunga, a exterminar mosquitos y demás bichos inmundos que ya han llegado. Y si van al mar, ni les cue

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