Se trata de una anécdota muy simpática que le ocurrió a una mujer ninfómana cualquiera en una oficina cualquiera. En cierto momento se le ocurrió poner una imagen de fondo de pantalla, una imagen poco convencional para estos menesteres, y quizás demasiado llamativa. Tmepo más tarde, cansada de ver siempre lo mismo en su escritorio virtual, y temiendo
Ahora Lo Ves…Ahora No Lo Ves
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar