Hace tiempo suicidé la persiana de mi habitación: tiré de la cuerda que sustentaba su existencia, la hice rodar hacia el vacío y oí el eco estruendoso que ocasionó al impactar con el marco inferior de la ventana. Me percaté de que aún no había muerto: el aire todavía soplaba por sus bocas, la luz se colaba sigilosa por sus ojos entreabiertos y una etérea algarabía silbaba en lontananza. No podía permitirlo. Jal
Aislamiento - Texto y audio por Jorge Ángel Aussel
8 meses · Escrita desde Buenos Aires, Argentina · Comparte:

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