A Nora Melgar Más de veinte años han pasado y aún me resisto a olvidar algunas escenas de mi educación preescolar. Esos hechos me parecen significativos ahora; en cambio, cuando tenía seis años no los pude comprender. Sin alternativa ni discusión, mis padres me inscribieron en el Colegio Francés de San Cosme. La historia de una niña en un colegio católico y además burgués carece de importancia, a no ser que se considere que la niña no era católic

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