Por mi caprichoso destino me encontré hoy con un ex que hace tiempo no veía, en aquel tiempo juraba yo que ese maldito era el amor de mi vida, y digo maldito porque lo que tenía de encantador lo tenía de desgraciado.
Ahora veo que su nivel de insensibilidad y desgraciadez era directamente proporcional al punto máximo de encanto que alcanzaba en determinados periodos de tiempo, es que obviamente no era encantador todo el tiempo, esas per

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