llegas por la mañana ya con mil cosas en la cabeza. Conduces rápido para llegar un poco antes y que te de tiempo a adelantar algo antes de la primera reunión.
Cuando estás a punto de empezar, alguien entra en tu despacho y te empieza a preguntar cosas que ya debería saber. Te sientas, abres los documentos. Suena el teléfono. Sí, puedo ir un momento. El momento se convierte en dos horas ¿por qué estamos hablando de esto otra vez, estaba

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