Se aproxima el 14 de febrero, lo que por cierto me hace recordar que odio el 14 de febrero… y no crean que soy una anti-romántica empedernida, pero la vendimia para la ocasión llena de ositos de peluche, globos de corazón y moteles llenos como restaurantes el 10 de mayo, si, como que me escaldan los ánimos tanto amistosos como amorosos.
Además de repente me encuentro escuchando a Luis Miguel porque se pone de moda en la

Entrar