«Si no tenía libro nuevo, no me parece tenía contento», decía delicadamente Santa Teresa. Se refería, claro, a los nuevos libros impresos, y si aceptó con los brazos abiertos los productos de la imprenta no la imagino haciendo ascos a la tinta digital y los bytes. Estamos en una encrucijada; tengo la certeza de que el ebook supondrá lo mismo para la cultura (al menos para la cultura libresca) que lo que supuso Gutenberg en el siglo
Apuntes sobre el libro digital
2 años · Escrita desde Santiago de Compostela, España · Comparte:

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