No me gustan los dobles discursos, tan comunes en el lenguaje de algunos políticos, ni el oportunismo, esa táctica de apuntarse a todo cuanto nos beneficia a corto plazo desentendiéndose de las consecuencias que puede acarrear en un futuro. Si hay algo que aprecio en un político es la coherencia, incluso cuando se comenten errores.
Por eso no me han gustado las declaraciones de Javier Arenas de que l

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