Como marciana invasora y por tanto gran amante de la guerra que soy, tengo plena consciencia de que todo buen ejército que se precie debe tener un departamento de inteligencia eficaz. Disponer de un cualificado servicio de espionaje para poder adelantarnos a los movimientos del enemigo y conocer sus estrategias mejor que él es imprescindible para ganar la batalla antes de que ocurra.
Pero tranquilos que no voy a hablar este mes de los

Entrar