Miro a mi tía empacando los pantalones, zapatos y blusas que le han regalado o le hemos comprado. Mientras se prepara para su regreso a la isla en unos días, me dice contenta de que ahora mis primos y sus hijos tendrán suficiente ropa como para un año. A ella no le gusta pedir nada, así que medio apenada me pregunta si fuera posible que le compremos un pomo de aspirina y unas cuchillas desechables para llevarse. “Allá ni siquiera tu primo tien
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar