Ustedes perdonarán pero el deber manda. Y mi deber es el ocio. Ya pasó el tiempo de otras obligaciones ineludibles. En el ocio entra este blog y por supuesto la blogosfera en general. Pero también hay otras obligaciones que como buen estoico me impongo para flagelarme: algún viaje.
Esta vez más que un viaje es un viajecito. Y es que aprovechando un regalo de nuestros hijos, allá por Reyes, hemos venido a parar a Begur, un pueblecito de

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