De sus menúes no dejan ni los huesos, ya que ninguna enfermedad contagiosa del finado ni los gérmenes más virulentos le afectan, debido a su fantástico sistema inmunológico. Los científicos esperan copiarlo para vencer el cáncer y otras plagas humanas.
Enfermo de muerte, el viejo borriquillo quedo tendido sobre el suelo. Por su plácida actitud, tumbado de costado y con la cabeza apoyada sobre las patas, cualquiera pensaria que dormia. Y

Entrar