La semana pasada no ha sido especialmente para recordarla. Habréis visto que mi participación en vuestros blogs ha sido casi nula, espero que sepáis disculparme, pero un susto bastante gordo nos ha tenido desde el lunes pasado muchas horas en el hospital (esta entrada la he programado minutos después de publicar la frase del domingo). Afortunadamente parece que aunque muy lentamente, todo se va

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