Todos los días en casi todos los medios de información se habla de los componentes de la antigua Batasuna. La conclusión casi siempre es la misma. Sortu, la nueva marca de Batasuna, no puede legalizarse. Unos, hablan de que detrás están los mismos. Otros dicen que hay que ponerles en cuarentena de cuatro años, y si en ese tiempo se demuestra su “bondad” se les podría dar el aprobado.
Ahora ya no basta la Ley de Partidos, esa ley que ro

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