Entre las muchas cosas que me contó mi tía sobre las cosas que están sucediendo en Cuba, hubo una que me llamó bastante la atención.
Resulta que en su cuadra, por años los chivatos oficiales del barrio (CDR) se daban a la tarea de delatar a cuanta persona veían comprando cosas en el mercado negro, o haciendo algún tipo de negocio para tratar de sobrevivir. Estos miembros del CDR tenían dos hijos varones que eventualmente crecieron, se c

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