Fantasía en todo su esplendor jamás pasará de ser una sombra de lo que me he perdido. Una adolescencia bella, en un ambiente bello, lleno de sonrisas bellas, en un muchacho igualmente bello y con una mente bella.
Lo veo todo claramente, lo siento como el pasar de una brisa contra mi rostro, pero sé, y me entristezco, que aspiro a una felicidad que jamás lograré alcanzar. El júbilo de la cruel inocencia de los muchachos me arrebata de mi

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