Hace unos días el “coffee car” de Martin Beacon y su equipo del Teesdale Conservation Vounteers batieron el récord mundial de velocidad de coches propulsados por residuos orgánicos. Hasta aquí puede ser que no haya mucha novedad, podríamos considerarlo más que otro récord Guiness batido por un grupo de frikis que no tenían nada más que hacer. Pero visto que los

Entrar