El titular de La Vanguardia no deja lugar a dudas: “La CE prescinde de su único traductor de catalán y lo sustituye por un nuevo traductor de castellano”.
Es evidente que en la Comisión Europea no dan espacios a extorsiones como la que se somete habitualmente al inquilino de Madrid (cualquiera sea su signo) desde el Palau de la Generalitat. Queda claro que la mentira de que diez millones de personas utilizan diariamente el catalán no pasa de La J

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