Si hay un sentimiento común a todos, sin excepción, es la sensación de frustración y desamparo que nos invade cuando perdemos el móvil. Menudo desastre. Y es lógico. Hoy en día los móviles no son simples teléfonos portátiles, son pequeños ordenadores que suelen contener gran cantidad de información personal, y por tanto, tremendamente valiosa.
Vamos, que no es necesario llamarse Paris Hilton y tener un montón de fotos “comprometidas” gu

Entrar
