En un espacio enorme iban entrando todos los invitados. Estabas tú, y tú. Tú habías venido de vete a saber donde. Tú, con tu guitarra, dirigías un grupo de mariachis. La mesa donde te sentabas estaba abarrotada. En otra mesa, casi vacía, nos sentábamos tú y yo. Había amigos disfrazados, vestidos y desnudos. Sonaba música venida de este y del otro lado del oceáno.
Era una fiesta, una cena, seguías llegando tú, y tú, vosotros, también. Com

Entrar
