Es una perogrullada. Uno deja de ser niño cuando crece. Físicamente, al menos. Todos conservamos un poco de ese niño dentro, siempre. Pero el tiempo se nos va llevando la parte de fuera. Nuestra apariencia, nuestra mente, nuestra capacidad de sorprendernos. Poco a poco va mutando, apareciendo o desapareciendo. Hay personas que tienen el brillo del niño en los ojos, todavía, y yo confío en ellos.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
¿Quieres realizar un comentario en esta anotación?
Para realizar un comentario deberás tener una cuenta en Bitacoras.com y validarte. Puedes registrar una nueva cuenta si no dispones de una o bien validarte en el sistema. Recuerda que puedes utilizar Facebook y Twitter para registrarte y validarte

Entrar
