Todos sabemos que la explosión de un volcán emite enormes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera. El volcán Eyjafjallajökull, cuyas cenizas casi paralizaron a la industria aeronáutica en Europa, de acuerdo a cálculos de científicos, liberó 150 mil toneladas de dióxido de carbono por día.
Pareciera, en un principio, un verdadero drama en la lucha de la humanidad para evitar el calentamiento global esta cifra, pero la realidad es

Entrar
