Conseguir algunas de las entrevistas de esta sección me ha costado, sangre, sudor y suplicas. Pero este tipo de esfuerzos a veces te los compensa el destino, el karma, la potra universal o como queramos llamarlo.
El caso es que el otro día me encontraba en la cola del paro, por razones que no vienen al caso, y que indudablemente nada tiene que ver con mi ausencia de talento o con mi contrato en negro por este blog, y justo delante de mí

Entrar
