Quizás conozcas la famosa campaña publicitaria de una tarjeta de crédito en la que vemos en sucesión unos productos y su precio. Al final el eslogan dice que lo que se consigue comprando esos productos no tiene precio.
La versión original en inglés del eslogan dice “priceless”, es decir, que no se puede comprar pagando un precio. Recientemente viendo la nueva remesa de anuncios en TV me di cuenta que tras la palabra “priceless” hay una

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