Queridos postrelateros: esperamos que sepáis disculpar las interferencias que nos impideron dar en el programa del pasado lunes el nombre del ganador del último concurso y publicar a tiempo en este blog de nuestros pesares el inicio del siguiente. Aunque casi toda la culpa recae sobre nuestros hombros abrumados, precarios y descontrolados, os toca una parte por escribir tan bien.
En cualquier caso, más vale tarde que nunca, ahí va el com

Entrar
