Eso de las dietas a mi jamás se me ha dado, y que bueno, que gracias al creador y a los bondadosos genes heredados por parte de mis sacrosantos progenitores, no he necesitado echar mano de tan rudas tácticas anti culinarias más que en vísperas de ocasiones especiales, tales como algún bodorrio, bautizo o celebración ocasional en la que me veo obligada a enfundarme en algún apretado atuendo y eso para evitar lucir como embutido en aparador de c
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar