Cuando pierdes un hijo es duro de afrontar, es una realidad que se debe asimilar. Poco a poco encuentras la forma de poder ir superando obstáculos y la realidad es que el dolor no se va, pero aprendes a vivir con él y con ese vacío, que te acompañará para toda la vida.
Creo que mi propia experiencia puede ayudar a más gente y eso es lo que trato de comunicar. Las cosas que a mí me han ayudado a ir superando la pérdida de mi hijo son.

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