Dentro de nada tenemos aquí otra vez San Valentín, ese día coñazo que resulta inaguantable por dos tipos de personas: los que creen que es un día maravilloso… y los que lo aborrecen. Sí, amigos, es un día para encerrarse en casa solo y no escuchar a nadie, pero como es un martes y nos vemos obligados a hacer vida social, nos toca intentar darle la vuelta a la tortilla.
Ese día los hay que se preocupan de tener pareja, d

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