Sino fuera por el Sagrado corazón de Jesús y demás santos a los que mi progenitora desde siempre ha encomendado mi tutela, andaría yo por los cielos o a lo mejor por los infiernos, debido a la desafortunada descompostura sufrida por mi cochecito al que tantos viajes debo.
Hará cosa de más de un mes que haciendo mis pininos tras el volante en carretera, no me di cuenta a las altas velocidades que planeaba yo, cu

Entrar