Tanta guerra de sexos y tanta historia, ¿para qué?. Si al final no somos tan diferentes uno de otros, es todo cuestión de perspectiva. Seguro que hasta podemos llegar a tener los mismos sentimientos sobre las cosas, las mismas emociones, los mismos impulsos naturales. Bueno, más o menos…
No se ha detectado ningún blog que referencie esta entrada.

Entrar