Por fortuna no ocurre con mucha frecuencia, pero tampoco es inusual que lloren los tres al mismo tiempo y el escándalo que se monta entonces es tan atronador que la comunicación se vuelve completamente imposible; ya no es que no oiga lo que me dicen, o el teléfono, es que no oiría ni la sirena de los bomberos si vinieran a desalojar la casa. A veces pienso que no nos vendría mal al padre de las criaturas y a mí aprender unos rudimentos en lengua
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar