Tras el verano y sus excesos llegó el otoño vestido de Septiembre con las colecciones en los kioscos y las promesas de gimnasios y dietas. Pero los días todavía generosos en las proximidades del equinoccio animan más la pereza que la fuerza de voluntad y sin darse cuenta llega Octubre contundente.
Puede que sea usted, como lo soy yo, uno de esos seres humanos que se ve aquejado por una no-tan-rara enfermedad llamada “lorcitis” que se

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