Es difícil encontrar algo que te arruine esa mañana de domingo situada estratégicamente en medio de un puente. Con todo el tiempo del día por delante, con un ayer y con un mañana libre de preocupaciones del trabajo, con tu cuerpo lo suficientemente descansado gracias a las horas de sueño acumuladas. Felicidad envasada al vacío compartiendo sofá contigo y con el mando a distancia.
Desgraciadamente, el enemigo está al acecho, está en tu c

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