Hasta hace una semana, el mes de julio ha transcurrido ajetreado –mis queridos nietos se han encargado de ello—, pero sin nada especial que relatar. Entre calores, mar, piscina infantil y bebidas de todo tipo hemos resistido el sitio.
Mis dos nietas mayores, Paola y Lucía se fueron hace veinte días con su madre, Aída. Y quedar

Entrar
