Confieso mi frustración al asistir una y otra vez a diálogos de sordos. Un actor explica por qué todo está bien, sólo que falta comunicarlo (y/o educar a la comunidad para que pueda apreciarlo). La otra parte afirma (más bien grita) que todo está mal, y que no acepta que terceros se enriquezcan a costa de su calidad de vida. Lo que nadie se anima a decir es que, en la mayoría de las veces, ambos tienen parte de razón y
Cultura de diálogo: ¿será demasiado pedir?
10 meses · Escrita desde Santiago, Chile · Comparte:

Entrar