Ayer vi a un grupo de mujeres sonrientes, lindas todas ellas del brazo de sus maridos, quizá aparentemente felices, que sé yo y mi mundana imaginación, pero se veían con la cara tan dulce, de expresión ingenua y belleza casi ultra terrena. Lucían tan suaves, tan dóciles… las contemplé por un rato y las admiré desde lo más profundo de mi ser.
Y luego caí en cuenta que yo no soy ni sería como esas mujeres.Mi c

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