Este verano, nuestro amigo Luigi Fetuccini (que conste que el mote no se lo he puesto yo) ha enseñado a mi santo a pescar. O, mejor dicho, lo ha iniciado en la pescadicción. Porque mi santo es muy de obsesionarse con las cosas nuevas y, cuando vio que picaban, le cogió el gusto y ya está hablando de comprarse una caña, unas boyas, unos pesos y demás aparatejos que acompañan a la pesca y que -
De pesca y pez-queñines
8 meses · Escrita desde Santa Cruz de Tenerife, España · Comparte:

Entrar