Podríamos pensar que al marranito le gustan las pocilgas, ir todo el día echo un guarrete y rebozarse en todo aquello que considere apestoso, pero no!!! Mmel es un cerdito limpio, de buen gusto y refinado y enseguida me ha contado la historia de dos hermanas búlgaras que convirtieron un sucio y feo garaje en una preciosa tienda.
Se encuentra en una zona turísitica del mar negro, una pequeña ciudad llamada Sozopol.

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