Si os ha tocado la china como a mi y sóis los “informáticos oficiales de la familia y amistades”, estáis de enhorabuena. Estos diagramas de autodiagnóstico os pueden ahorrar una visita innecesaria – y óbviamente no remunerada – a casa de tu primo segundo (ese que no ves nunca pero siempre te pide ayuda).
Así ya podréis decirles a los desesperados conocidos y

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