Conocí a Dios formalmente por allá alrededor de los 6 años, cuando mi madre preocupada temiendo que yo llegara a ser una oveja descarriada algún día, quiso prevenirse mandándome al catecismo con la señorita Mariana; fue aquella hermosa mujer con rostro dulce y angelical quien me lo presentó.
Desde siempre se usaba que la familia Román como los Telerín en filita ten

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