Volver a México después de estar en Cuba, siempre golpea al corazón. Parece como si un@ dejara algo de los dentros allá. Nos pasa a quienes amamos a Cuba. Sucede sin remedio: hay razones que el intelecto, la genitalia, el corazón o la ansiedad no entienden, cuando hay demasiado ron en las historias y música en cada esquina.
Sucedió la historia de Don Mariano en el bar la Lluvia de oro. En plena ave

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