Han pasado 14 años y me parece que fue ayer que nos preguntábamos unos a otros qué pasaba en la Habana, qué pasaba en el Malecón. Muchos han hablado y escrito sobre el tema. Yo no estuve allí, a mí me contaron; me siguen contando. Se respiraba nerviosismo, se respiraba revuelta, se respiraba inseguridad ante el futuro de mi país.
Lo que más me marcó de esos días fueron los que sucedieron al 5 de Agosto. Coincidió con una casa

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