“El dolor emocional duele de verdad”.
Me llamó inmediatamente la atención. Pensé primero, como lingüista frustrado que soy, que la frase era redundante y un tanto absurda: ¿Cómo no va a doler el dolor emocional? Luego fui un poco más allá y me fijé en ese “de verdad”. Y me quedé pensando un rato… Pensé que si alguien podía esc

Entrar