Lo único que le queda por hacer al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, con tal de inaugurar las atragantadas setas de La Encarnación es colocarse el casco, tirar de palustre y acabar la faena él mismo con sus propias manos.
Tras cuatro anuncios fracasados de finalización de la obra –junio de 2007, pr

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