Cuando mi antigua empresa me dio una Blackberry sentí que había subido un escalón en la pirámide socio-económica. Podía leer mis correos electrónicos a todas horas y podía responderlos. Incluso en el baño. Me di cuenta entonces de que la empresa me había dado un aparato para ser más productivo. Pero también de que ya no tendría nunca más tiempos muertos.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar