El fotógrafo de esta boda puso toda la carne en el asador para conseguir un buen reportaje, tanta fue la emoción y tan bien quiso hacer tu trabajo que termino bautizándose junto a sus cámaras (nada baratas por cierto) ¡pobre hombre!
El fotógrafo de esta boda puso toda la carne en el asador para conseguir un buen reportaje, tanta fue la emoción y tan bien quiso hacer tu trabajo que termino bautizándose junto a sus cámaras (nada baratas por cierto) ¡pobre hombre!