Todos conocemos a Edvard Munch por su aterrador y escalofriante cuadro, El Grito. Su estilo va a influir profundamente en el expresionismo alemán a comienzos del siglo XX. La expresión de las líneas y los colores fuertes, como el rojo, los amarillos, los anaranjados… que ya por sí solos se bastan para comunicar sentimientos o sensaciones, aparecen en Munch de una forma perfectamente planteada. En

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