La palabra cero proviene de la traducción del sánscrito shunya (‘vacío’) al árabe sifr (صفر), de ahí la voz española cifra. Los árabes tradujeron la palabra sánscrita shunya por sirf, que también significaba ‘el vacío’. Este término árabe sirf se latinizó en Occidente como zephirum, de ahí cero. Los romanos no conocía el valor cero o ‘nada’. Los griegos decían que el cero no podía existir porque no representaba nada, pero un número es siempre
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar